Es el cuarto año seguido que elegimos Sol de Oro. La consistencia del servicio es lo que más valoramos: cambia el equipo de turno, pero la atención sigue siendo la misma.
Sol de Oro abrió sus puertas en 1992 con una idea simple: combinar el servicio de un cinco estrellas internacional con el calor de una casa peruana. Hoy somos un punto de encuentro para viajeros, ejecutivos y celebraciones.
Catorce pisos de líneas contemporáneas, terrazas con vista al Pacífico y un lobby pensado para recibir como una casa peruana. Cada espacio invita a quedarse un rato más.
Familia de hoteleros desde tres generaciones. Sol de Oro nació con la idea de que un hotel cinco estrellas podía ser elegante sin ser frío, y peruano sin ser turístico. Tres décadas después, esa sigue siendo nuestra brújula.
Nos conocen wedding planners de tres países, ejecutivos de Fortune 500 y familias que vuelven cada año desde Buenos Aires, Bogotá o Santiago.
Recepción, mantenimiento, cocina, eventos, housekeeping, concierge. Cada turno se cruza con el siguiente sin perder el hilo de quienes son nuestros huéspedes y qué les gusta.
Más del 60% del equipo lleva más de cinco años con nosotros. Algunos llevan décadas. Eso se nota en los pequeños gestos.
Lo que avala nuestra forma de hacer las cosas, año tras año.
Calificación oficial cinco estrellas otorgada por el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo del Perú.
Reconocimiento entre el 10% de los hoteles mejor valorados por viajeros a nivel mundial.
Más de 4.000 reseñas verificadas con calificación promedio de 9.0 sobre 10.
Programa propio de fidelización con tarifas preferenciales, late check-out y beneficios para huéspedes recurrentes.
Sello internacional de protocolos sanitarios reforzados por la World Travel & Tourism Council.
Certificación internacional de gestión de calidad, auditada anualmente desde 2018.
Es el cuarto año seguido que elegimos Sol de Oro. La consistencia del servicio es lo que más valoramos: cambia el equipo de turno, pero la atención sigue siendo la misma.
Organizamos un congreso para 600 personas y el equipo de Sol de Oro estuvo a otro nivel. Coordinación, gastronomía y montaje, todo perfecto.